Años 80 – La década perdida
Acostumbrada a las grandes glorias de la Academia de los años 60-70, la hinchada de Palmeiras no vio conquistas en la década de los 80, ni tampoco títulos. En 1986 Palmeiras formó un buen equipo que derrotó por goleada a Corinthians 5-1 y jugó un partido histórico en la semifinal del Paulista contra el mismo rival, cuando ganó 3-0. Llegó a la final del Campeonato Paulista, diez años después de conquistar el último Paulista, pero lo derrotó Inter de Limeira.
El año de 1986 fue emblemático. El 29 de octubre, la hinchada palmeirense adoptó el “Porco” (cerdo) como mascota. En un partido contra Santos, al escuchar a la hinchada rival gritar tímidamente “porco”, la hinchada palmeirense contestó con “¡dale Porco, dale Porco! ole, ole, ole…” y “Porcoooo…”. Algunos días después, para consagrar el cambio, la Revista Placar publicó en la portada la foto del símbolo de aquella generación, Jorginho Putinatti, con un cerdo en los brazos.
Dos hechos merecen relieve en esa década: en 1983, en el Paulista, en un partido contra Santos, el árbitro José de Assis Aragão marcó un gol a favor de Palmeiras, a los 47 minutos del segundo tiempo. Así es: un gol del árbitro. El atacante Jorginho pateó la pelota desde el área penal. La pelota iba a salir del campo, pero chocó en Aragão, que estaba sobre la línea de fondo, a aproximadamente un metro del gol. La pelota se coló en la portería del equipo de Santos. El partido finalizó con el resultado 2-2, lo que indignó al equipo del litoral.
Otro hecho inusitado ocurrió el 11 de noviembre de 1988, cuando el atacante Gaúcho detuvo dos penaltis contra Flamengo, en un partido válido por el Campeonato Brasileño, en Maracanã. Gaúcho sustituyó en la portería a Zetti, quien se había roto la pierna a dos minutos del final del partido, que terminó empatado y se decidió en una tanda de tiros penales. Durante la disputa, Gaúcho detuvo dos penaltis, de Aldair y de Zinho. Para completar la noche, él no desperdició su jugada y marcó el gol con la camiseta de portero.
En 1989 Palmeiras tuvo otra oportunidad de celebrar un título – invicto hasta la línea de llegada, el equipo fue eliminado al ser derrotado por Bragantino en el cuadrangular de la semifinal del Paulista.
La hinchada de Palmeiras, incluso sin conquistar títulos, llenó los estadios y siempre estuvo al lado de su equipo durante los “años perdidos”. La década de 80 terminó sin conquistas relevantes, pero los años 90 llegaron para recompensar a la apasionada hinchada palmeirense.